Embalaje rojo para un futuro verde

La eficiencia es una parte intrínseca de las soluciones CAREL: tanto el medio para el fin como el fin en sí mismo. La eficiencia se entiende como ahorro energético y valor añadido para el negocio del cliente, en términos de precisión y cuidado de los recursos. Como parte de este enfoque, CAREL ha desarrollado un proyecto con sus proveedores de envases para desarrollar embalajes ecológicos certificados.
El nuevo envase verde es solo una de las medidas diseñadas para hacer que las soluciones del grupo sean 100% eficientes gracias a la secuenciación del contenido en el contenedor. Gran parte de los envases de plástico han sido reemplazados por cajas de madera y cartón con certificación FSC. Además, CAREL también espera incluir certificaciones FSC en los estándares para el diseño de nuevos envases. 


Los residuos generados por CAREL se refieren principalmente a envases y desechos de los sitios de producción. Por este motivo, CAREL apuesta por la selección de embalajes logísticos y ha puesto en marcha una evaluación global para identificar áreas de mejora en toda la cadena de producción, de acuerdo con el plan ESG bienal.
A través de su política ambiental y gracias a la implementación de un sistema de gestión ambiental, CAREL promueve la correcta gestión de los residuos. En las áreas de descanso de sus oficinas y en determinadas áreas de producción, existen contenedores específicos para la disposición de residuos separados.
CAREL y sus proveedores han ideado una solución para embalajes seguros, resilientes y respetuosos con el medio ambiente. Han realizado nuevos packs de colores utilizando un color al agua, libre de pinturas acrílicas y que utilizan colas de almidón en lugar de pegamentos vinílicos.
En concreto, los colores rojo y blanco de los nuevos envases CAREL están garantizados por el Programa de Certificación GREENGUARD que certifica que los productos dentro del envase cumplen con los umbrales de emisión química establecidos. CAREL puede contribuir así a crear un entorno más saludable para sus empleados y clientes. El proyecto se probó en la sede de la central y se extenderá a los otros sitios de producción, reemplazando gradualmente todos los embalajes existentes del Grupo.
El embalaje también es una parte integral de las actividades de I+D de CAREL: a partir de 2020, CAREL lanzó un proyecto para evaluar la disponibilidad de plásticos reciclados posconsumo (PCR) o reciclados postindustrial (PIR) con características químico-físicas adecuadas que se pueden utilizar para envases en lugar de plásticos vírgenes obtenidos directamente de la fuente de combustibles fósiles. Específicamente, para la sede en Brugine, se está examinando una solución inspirada en los principios de la economía circular que reciclaría los plásticos de desecho del sitio a través del reciclaje de circuito cerrado con los proveedores de componentes plásticos moldeados (reciclaje postindustrial).
CAREL ha continuado reduciendo su producción total de residuos generados por la fabricación y especialmente los residuos de envases mixtos. Tiene indicadores definidos considerando la producción total.